Posteado por: rebollosalcolea | septiembre 27, 2010

La trilla 1.

LA TRILLA. 1.

(Publicado en Cuadernos de Etnología de Guadalajara)

En la península ibérica se han podido documentar diversas maneras de realizar la separación del grano de la espiga antes de la mecanización de estos trabajos. Conocemos pueblos que utilizan caballerías dentro de la parva, azuzándolos para que pisoteen constantemente la cosecha. Otros toman directamente las gavillas y las golpean contra una piedra o una tabla para que salte el grano. Generalizado por el noroeste, norte y noreste de Iberia está el método de golpear la mies extendida en la ERA con MALLOS o MANALES para desgranar la espiga. También existe en algunos lugares de la península el uso de un rodillo de piedra tirado por caballerías que aplastan la mies seca haciendo saltar el grano. La forma habitual del centro de la península es el TRILLO, instrumento que tiene en el pueblo segoviano de Cantalejo sus más famosos artesanos: un bastidor de tablas con pedernales cortantes incrustados que tumbado sobre la mies desmenuza la paja y desgrana la espiga, al ser tirado por una pareja de animales. También se conocen TRILLOS de sierra y TRILLOS, en cierto modo, mecanizados, de ruedas dentadas, pero éstos últimos se han utilizado poco. (1)

Los pueblos objeto de este estudio, pueblos del Alto Henares, son conscientes de que ellos han tardado en abandonar el sistema tradicional del TRILLO, pasando, sin etapas intermedias, a la cosechadora, que ya lo hace todo en la misma tierra. Pocas trilladoras mecánicas han conocido estos paisanos.

No hemos encontrado aspectos comunitarios llamativos en esta labor tan marcados como los que aparecen en las zonas norte y noreste de la península, donde tradicionalmente han desgranado el cereal con MALLO o MANAL, exigiendo esta labor la participación de bastantes vecinos del pueblo en la MALLA o MAJA de cada particular (2). El uso del TRILLO con mulas, más potente y efectivo que el simple MALLO, reduce la actividad a la familia, y, si es el caso, a algunos criados, AGOSTEROS o TRILLADORES, que ayudan en la TRILLA o en el traslado de los productos obtenidos: paja y grano. Las ayudas entre vecinos que excepcionalmente aparecen no son habituales.

La ERA es el lugar donde se realiza la TRILLA, espacio que debe estar en un campo abierto y accesible a los vientos, necesarios para limpiar el grano.

Con el ACARREO de la mies se han ido formando CINAS en la suerte o espacio de ERA que tiene cada paisano. En algunos casos también llaman SIERRAS a estos montones, tal vez reafirmando la abundancia de cosecha o la altura de la CINA.

“El cereal se llevaba a la era. Se hacían cinas… ibas poniendo un fajo encima de otro y hacías montones.” (Alcolea)

“Para amontonar la mies en la era se hacían cinas. Decíamos… Vaya pez que tiene ese… que era larga la cina. Se hacía en pirámide y se remataba arriba, y se ponían los haces al revés, para que el agua no dañara. Se empezaba muy abierto de abajo y se iba cerrando por arriba, y luego arriba dos haces…” (Rebollosa)

“Se cargaban los haces en las mulas, no había carros. Luego se traía a las eras, y en las eras se hacían unas sierras. Se traía en las mulas con la albarda y las amugas. Se amontonaba todo en cinas o sierras. Las eras estaban en Rebollosa junto a la carretera, en la Galiana. En las eras estaba la cina de la avena, en otro lao estaba el centeno, en otro lao estaba la cebá, en otro lao estaban las almortas…” (Rebollosa)

Rebollosa tiene sus eras en la Galiana, la cañada de ganado trashumante. Este pueblo ha cambiado su situación debido a diversos incendios generales, acabando por ubicar sus casas en las antiguas ERAS, que estarían junto a la Galiana, por lo que han tenido que utilizar como ERAS la misma Galiana, espacio abierto, llano y cercano a las casas.

“Aquí se quemó este pueblo casi todo… la madre de esta vivía ahí abajo… y se les quemó todo, ese barrio, tol centro se quemó, los dos laos. Estaban todas las casas juntas. Llegó un día de estos locos de aire, y cruzaban las llamas la calle… Ha habido muchos incendios, yo he conocido tres o cuatro.” (Rebollosa)

En ambos pueblos cada vecino tiene su parte en la ERA y cuida este espacio preparándolo para la TRILLA.

“Las eras se tenían vedadas y en el mes de junio se metían las mulas o se dallaban, y si no, se metía el ganao mayor, y luego esa hierba, si se había dallao, o lo que cagaran las mulas, montones de estiércol, se limpiaba, y si había hierba seca vieja, la limpiabas bien dejabas la era lisa, se dejaba lo m s liso posible. La barríamos, era de hierba toda, como un prao, se le quitaba la hierba alta, los cardos, las piedras, y allí se hacinaba.” (Alcolea)

“Aquí en Rebollosa las eras era la Galiana, la cañada, o sea, que era del Estao, no era del pueblo ninguna. Cada uno respetaba su lao, cada uno sabía el trozo de cada uno… los que se llevaban bien, pero los que se llevaban mal no se pasaban un milímetro. Otros que se llevaban bien…Oye, que tengo que echar una parva y no tengo anchura…pues cedía un poco.” (Rebollosa)

Las ERAS están cerca de las casas, por lo que no se hacen necesarias las CASETAS de ERA para guardar los aperos de labor, como se da en la vecina Soria. Guardan los instrumentos de TRILLAR en las CASILLAS, los PAJARES o en las mismas casas del pueblo.

“En las eras no había casetas, se guardaban los aparejos en las casas, en las cuadras donde estaban los animales.” (Rebollosa)

“No había casetas en las eras, en Angón , aquí cerca, sí, para guardar los aperos de la trilla, el trillo, la aventadora, las horcas, o sea, los arreos del verano, las escobas…” (Rebollosa)

Una vez ACARREADA la mies comienza la TRILLA. También es normal ACARREAR y TRILLAR a la vez, según las posibilidades de la casa, ya que la variedad de cereales obliga a hacer distintas CINAS, TRILLARLAS, e ir dejando sitio para nuevas PARVAS.

“La trilla duraba según lo que tuvieran… por término medio se tiraban el que m s y el que menos ocho o diez días. El que tenía m s se tiraba quince días.” (Alcolea)

“La trilla siempre se empezaba pal 25 de Julio, y en veinte días se ventilaba la gente la trilla… el día  del Santiago se liaban con la trilla, y aquí en Rebollosa no se paraba porque era por la ilusión de que en la fiesta ya no se hiciesen trabajos, había que terminar para San Roque.” (Rebollosa)

“Trigo, cebada, centeno, avena, yeros, almortas, algarrobas, todo se trillaba en la era. El centeno, al mojor, el más alto se sacudía para guardar la paja.” (Alcolea)

“Se trillaba todo… la avena, y después la cebá y luego el trigo, y lo último el centeno. No se mezclaba, se separaba todo bien, y en la c mara se almacenaba en atrojes.” (Rebollosa)

“Se empezaba trillando la cebada, que era lo más jodío, se tardaba… depende cada uno lo que tuviera. Pero es que la cebada era mu jodío, porque es que picaba mucho, el tamo que se hace de la raspa, pues eso picaba que rabiaba, y el trigo también picaba… lo que menos picaba era la avena. Primero se trillaba la cebada, después el trigo, y luego, si había centeno, lo último.” (Rebollosa)

En el trabajo de la TRILLA podemos distinguir tres situaciones: la preparación de la PARVA, la TRILLA misma, y la creación del MONTÓN o resultado bruto de la TRILLA.

En un primer momento el paisano desmonta la CINA, abre los HACES o FAJOS y forma la PARVA en círculo, con un tamaño suficiente para un día de trabajo.

“En una trilla se desataban los fajos. Hacías la parva, la hacías en redondo, de quince o veinte cargas, y cogía una altura de medio metro. Y con una horca ibas deshaciendo los fajos y cruzando las cargas pa un lao y pal otro, remover en redondo. Con una horca de madera se deshacían los fajos…” (Alcolea)

“La cina se empezaba por una punta, si había que echar diez cargas o quince cargas, pa una parva, pal día. Una yunta te lo trillaba en un día. Para hacer la parva iban echando los haces, los chicos y las mujeres iban soltando, al mojor yo los iba tirando desde la cina, y los chicos y la mujer me iban haciendo lo que es el cerco. Yo luego cogía una horca de madera y lo iba esparpajando, pa que se fuera cada espiga por su lao. Luego la mujer subía a hacerme el desayuno y yo cuando había esparpajao subía a almorzar.” (Rebollosa)

“Se hacía la parva en redondo. Primero se deshacían los haces, se hacía la parva, se espajaba con unas horcas. La parva quedaba de medio metro, pero a las dos vueltas bajaba. En una parva se utilizaban ventitantas cargas, m s de doscientos haces, y si se tenían dos yuntas de mulas, se echaban cuarenta cargas. Una parva duraba un día, ya echabas parva para un día. Había veces que echabas parva para dos días, pero eso era raro.” (Rebollosa)

Los medios fundamentales para TRILLAR son el TRILLO y la YUNTA de mulas. Quien realiza esta labor debe conocer o dominar bien a los animales para que éstos mantengan un trabajo constante y repartido por toda la PARVA. Los niños y los ancianos son frecuentes TRILLADORES, ya que se considera un trabajo de poco esfuerzo.

“Pa trillar estaban los niños y los viejos. Los mayores se encargaban de todo el peso, el que se encargaba de echar parva, el que se encargaba de dar vuelta a la parva… el que llevaba la voz cantante… y cogía el trillo y todo, ese era el mayor… Podían estar tus hijos pequeños en la trilla o un acarreador, un peón, pa que trille. Mientras, tú das la vuelta a la parva: era lo más duro. Había veces que empujabas y te daba el mango en el estómago… luego vinieron unos trillos que tenían unos ganchos que daban vuelta a la paja…” (Rebollosa)

“Las mulas pa trillar llevaban unas trilladeras que eran de hilobala, se llamaban trilladeras, y atrás pa enganchar al trillo, llevaba un balancín con unos tiros,y la mula de dentro iba dentro del balancín, y la de fuera se le enganchaba por el lado de adentro…No llevaban yugo, iban a reata… del ramal de una, iba a reata la que iba dentro, y la de dentro pues llevabas tu el ramal cuando ibas encima del trillo…” (Rebollosa)

“Cuando los chicos trillaban, que eran pequeños, pues las mulas los conocían, cogían una rodada y no la soltaban, y había que ir por m s sitios, porque si no eso se trilla y lo demás no…” (Rebollosa)

Con la entrada tardía de la mecanización en estos pueblos, por los años sesenta del presente siglo, en algunas casas el tractor sustituyó por breve tiempo al TIRO de las mulas en la TRILLA.

“El primer tractor que vino aquí trilló los primeros años, llevaba dos o tres trillos y unas piedras encima. Luego ya empezó la cosechadora.” (Rebollosa)

La TRILLA no requiere gran número de instrumentos, salvo las HORCAS necesarias para dar vuelta a la PARVA, labor dura al comienzo, y sustituida con el paso de los años por un mecanismo de ganchos aplicado al TRILLO.

“…Hay horcas de tres dientes o de cuatro. La de tres es el horquillo. También un horquillo es el de dos dientes, que ese se usaba para donde estaba la mies en rama, pa darle la primera vuelta. Era pa echar la parva y pa dar la primera vuelta. Y luego ya usabas horcas según se iba deshaciendo la paja, según se iba machacando. La primera el horquillo, de dos, era una horca con dos dientes, y esa misma pa dar la vuelta, que se daban dos o tres vueltas. Y luego cogías una horca con más dientes.” (Alcolea)

“Para la ERA eran necesarios los trillos, las trilladeras, unos ganchos que llevaba el trillo, dos ganchos, cuando ya se tronchaba y le daban la vuelta y no tenías que darle tú con la horca. Hacían falta horcas, colleras, trilladeras, trillo, quitapones, bozales, pa que las mulas no comieran en la parva…” (Rebollosa)

Hemos dicho que la PARVA se hace para un día de trabajo. Durante esa jornada el paisano y sus mulas, después de dar un sin número de vueltas sobre una PARVA redonda, trituran la paja y desgranan la espiga, quedando el medio metro de paja inicial en una alfombra de espiga, grano y pajaza.

“La trilla era mu dura, era pa las mulas un tiro continuo, tol día andando, y de vez en cuando algún latigazo. Si ibas un poco prete, pues a cascarles pa que corrieran, pa que hicieran la parva, y claro, terminaban rendidas.” (Rebollosa)

“En una parva se utilizaban ventitantas cargas, más de doscientos haces, y si se tenían dos yuntas de mulas se echaban cuarenta cargas. Se podía tener hasta tres y cuatro yuntas de mulas, unas pa un lao y otras pa otro. Se subía la gente al trillo, muchos se sentaban, pero casi por lo regular iban de pie. Lo más duro de la trilla era el polvo, la primera y la segunda vuelta al trigo y al centeno… La primera vez que le dabas luego vuelta a la paja. Pero según le dabas m s vueltas ya no. Se le daba vueltas con unas horcas de diversos gajos, de tres de cuatro, según…” (Rebollosa)

Después de triturar la mies se empieza a hacer el MONTÓN. La forma y situación dependen de la voluntad del AMO y del modo como ha hecho la PARVA en la ERA.

“En un día, si se tenían dos yuntas, que una iba así y la otra a contrapelo, entonces si con una yunta haces venticinco cargas, con dos cincuenta. Y en ese día lo cogías y lo amontonabas, todo en un montón. Al mojor has hecho quince parvas de trigo y después de la primera vas echando las otras, y las vas amontonando con unas rastras, después de estar trillando con una yunta de mulas. Las rastras son unos palos así, y con el yugo en las mulas se arrastra todo al montón. Cuando se hacía el montón fuera de la parva… Pero había otro sistema, si la situación de la era te lo permitía, o  sea, que no tenías espacio, entonces hacías el montón en medio de la era, y al otro día, alrededor del montón echabas la parva y la volvías a amontonar, eso era hacer el montón, la paja trillada, el grano, la granza, todo unido hasta que no se alventaba.” (Alcolea)

“Cuando ya la cosa iba bien por la tarde, se cogía la rastra y al montón, o si lo hacías en medio, con las mismas horcas, y los chicos con los rastros de madera iban arrimando la parva. Si era el montón a un lado de la parva pues se cogía la yunta con un yugo y se tiraba del rastro y se llevaba la parva al montón, las mulas las apurabas y las subías lo más que podías, y luego ya con las horcas lo ibas amontonando como querías dejarlo.” (Alcolea)

“Dejabas la horca y cogías la yunta pa trillar… luego después  había rastros de hierro, rastros de madera pa recoger por la tarde la parva. Yo siempre la recogía en el medio, otros a un lado. Yo siempre luego hacía la parva alrededor del montón. Otros al mojor con una rastra lo sacaban un poco desviao… esto lo hacían con un rastro que se enganchaba a las mulas, eran dos tablas           unidas y un palo pa sujetarte tú, y tú te enganchabas y otro iba tirando de la yunta…” (Rebollosa)

“Pa trillar se hacía la parva en redondo. Había veces que se amontonaba en medio, y alrededor echabas otra parva. Eso no era normal, eso era cuando estabas prete, o sea, que andabas mal en las eras. Es que si lo hacías a un lado el montón, cuando había aire podías arbelar ya, y del otro modo en medio no, no podías tocarlo hasta que no hubieras terminao. Y cuando hacía aire, si tenías el montón a un lao, los chicos estaban trillando  y el amo ya estaba arbelando.” (Rebollosa)

La labor es lenta, tranquila, y aparentemente sin contratiempos, salvo los imprevistos típicos en este trabajo, el agua y el fuego.

“Cuando te pillaba la parva a mitad de trilla y caía  una tormenta, entonces, si llovía mucho, entonces era un problema, se tenía que empezar a hacer carriles, y luego ir barriendo pa que no se agarrara el trigo en el suelo, hasta que eso, a fuerza de darle vueltas se secaba. Nunca he visto fuegos en las eras. Las eras estaban alejadas de sitios donde puede haber fuegos…” (Alcolea)

“Se iba trabajando según daba el tiempo y las personas que lo hacían. Si llovía, a levantarlo cuanto antes, porque si lo tenías alventao y llovía, el trigo se te mojaba y era malo, que se te mojaba la paja también era malo… luego ibas a meter la paja y tenías que quitar por encima lo que estaba mojao… esto de mojarse ocurría muchas veces…” (Alcolea)

“A veces una tormenta te ha pillao una parva, te la ha mojado y te has tirado quince días con ella… me acuerdo un año que todas las tardes había tormenta y el tiempo pa hacer una parva nos llegaba raspao…y había que barrer el solar enseguida…” (Rebollosa)

Al igual que en la siega, no hemos encontrado signos llamativos que demuestren de un modo m s expansivo la alegría de recoger la mies, como ocurre en el noroeste ibérico. Sea por el carácter austero de los celtibéricos, cuestión dudosa y difícil de demostrar conociendo a nuestros informantes, alegres y abiertos, sea por el modo individual y familiar del trabajo, aspecto más

verosímil, la TRILLA no ofrece signos lúdicos ni festivos destacables. Su ambiente, las comidas, la relación entre vecinos, etc. no se sale de las pautas normales de otras actividades (3).

“Las trillas, cada uno hacía la suya. Cada uno tenía sitio destinao para él solo. Las eras eran pequeñas. Cada uno su comida y su todo… no había actividad de todos juntos.” (Alcolea)

“En la era lo único que se hacía era merendar por la tarde, antes de terminar de trillar, cuando ya iba la cosa bien, y luego se cogía la rastra y al montón.” (Rebollosa)

Las ayudas entre los vecinos en este trabajo son poco frecuentes, y si las hay, sólo entre familiares, como vimos también en los trabajos de la siega. En Rebollosa, el hecho de que todos quieren “terminar las ERAS para San Roque“, favorece la colaboración en los últimos días de la TRILLA.

“No solía haber fiestas alrededor de estos trabajos, sólo cuando se metía la paja.” (Rebollosa)

“Ayudarse era sólo entre amigos o entre familiares. Si venía una tormenta y tu tenías amontonao y veías que al vecino le iba a pillar la parva, rápidamente ibas a ayudarle. En eso sí, en un caso de emergencia, de necesidad.” (Alcolea)

“Se ayudaban en la trilla… que al mojor uno estaba a la orilla de la era, iba con la yunta a ayudarle a  otro. Y si venía una tormenta, que uno tenía que amontonar o una cosa de esas, pues el que no tenía na que hacer, pues iba a ayudarle en las eras, a darle la vuelta a la parva o a arbelar… era duro, lo que más entre amigos, linderos, familiares… la gente se ayudaba m s que hoy.” (Rebollosa)

“Cuando venía lo de la siega y la trilla se cortaba t¢ lo de los bailes (4), pero antes había muchos… luego en la fiesta de San Roque… Uy, no había poco anhelo por terminar pa la fiesta… Madre, todo era por terminar pa la fiesta…” (Rebollosa)

“Aquí no se paraba en la trilla, pero era por eso aquella ilusión que había que la fiesta se hiciese sin  nada en las eras, había que terminar. Luego, quien iba retrasao un poco, y a lo último, todos iban a ayudarle.” (Rebollosa)

En general, el informante suele seguir en sus juicios el famoso dicho: “cualquier tiempo pasado fue mejor“. El paisano, hablando de la colaboración desinteresada de unos en la labor de otros, destaca que antes se ayudaban más, y que ahora cada uno va a lo suyo. El análisis de este sentimiento es sencillo. Todo el proceso de la obtención del pan es marcadamente familiar, y los aspectos comunitario o intervecinal  se realizan por necesidad y limitación de la propia capacidad, no por altruismo o caridad cristiana, salvo el testimonio de los vecinos de Rebollosa, a los que la fiesta del pueblo les motiva a tener terminadas todas las labores de las ERAS y a ayudar al que no las tenga terminadas. Los que piensan que ha habido mayor colaboración en tiempos pasados olvidan que el modelo de vida que se vive hoy día, si no lo es, al menos aspira a ser urbano en las zonas rurales. Es marcadamente individualista, frente al tradicional modelo rural, necesariamente interdependiente, que parece haber desaparecido.

A la vez que TRILLAN los cereales tienen que “aviar” el resto de productos TRILLABLES, esto es, las legumbres: garbanzos, veza, almortas, yeros, algarrobas… que también ocupan tiempo y espacio en la ERA de nuestros paisanos.

“La algarroba, la veza y los yeros se cogían por san Pedro, se trillaban… Era lo primero que se cogía y se trillaba. La veza se segaba con hoces y la algarroba si estaba alta se segaba, y si no se arrancaba como los garbanzos. Los yeros se arrancaban se segaban o se dallaban. La paja de la almorta, de los yeros, del garbanzo, de todo eso, era de mucho alimento pal ganao de rumio. Se hacían fajos, se llevaba a la era, acarrearlo, metido en engueras o en fajos grandes. Una vez en           la era se trillaban y la paja al pajar. Todo esto en san Pedro, antes de meterte en el trigo. Pero es que el yero y la veza y todo esto eran cosas pequeñas. Cada cosa se trillaba separao. Los garbanzos era más tarde, cuando la trilla del trigo. “ (Alcolea)

“En la trilla, lo primero que tenías que hacer por las mañanas, segar garbanzos o almortas, y hasta las nueve o las diez, pues a coger garbanzos.” (Rebollosa)

“Garbanzos se sembraban muchos. Yo algunas veces he cogido hasta seis fanegas de garbanzos. Y se hacía una parva pequeña con ellos, se metía el trillo. La paja del garbanzo era muy buena pa las ovejas. Y otras veces si no tenías muchos, pues en vez de trillarlos, se llevaban a la era, le pegabas cuatro palos, quitabas los palotes y luego a pisarles con los pies, o machacarlos, se quedaba la ayuca, y salían uno o dos garbanzos de cada una…” (Rebollosa)



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